Luego del papelón realizado en 2024, con un stand y la participación argentina para el olvido, y cuando se avecinaba otro bochorno por la falta de agenda y gestión en turismo, el secretario responsable de la cartera, Daniel Scioli, hizo cambios se puso al frente de las acciones, y convocó al sector privado para trabajar en conjunto. El resultado fue por demás exitoso.
La delegación argentina, encabezada por el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, junto a 62 empresas y prestadores de servicios turísticos argentinos, contó con un stand de 490 m2 en formato isla, ubicado de manera estratégica en el pabellón 3. A través de éste, los visitantes profesionales durante los tres días de comercialización recibieron información detallada sobre la oferta turística del país, y durante los dos días de atención al público final, pudieron explorar la riqueza natural y cultural, conocer más sobre los 39 Parques Nacionales y descubrir los paisajes a los que se accede a través de la mítica Ruta 40. Además de los clásicos shows de tango y folklore.
FITUR 2025 llegaba sin agenda para la Argentina y era una vez mas la figurita repetida del año anterior, pocas acciones, fotos con «reuniones de trabajo» que nunca lograban ningún resultado y cero gestión, y si bien desde distintos espacios adviertieron a Scioli de otro fracaso aunque con un stand atractivo, explotó la bomba que dejó afuera de circulación a la subsecretaria de Turismo, Yanina Martínez; el Secretario le pidió la renuncia en la gota que había desbordado el vaso y se puso al frente de la misión.
En pocos días avanzó con un conjunto de ideas junto al presidente de la Cámara Argentina de Turismo, Gustavo Hani y el resultado fue óptimo. Y es bueno analizar este punto porque si bien fuimos críticos de la gestión, hay que detacar que a priori había mucho desánimo en la presente edición de FITUR ya que los números del turismo internacional siguen sin cerrar, y prueba de ello son los recientes números de la Encuenta de Turismo Internacional del INDEC, pero «creer o reventar como decía la abuela», un stand muy funcional y atractivo comparado con el literal «cachivache» del año pasado, mas con el empuje y la consign que lo caracteriza («con fe y esperanza») del líder de la delegación provocó el milagro: y contagió un brote de optimismo inédito.
Es que es allí cuando se da algo muy particular, Scioli gestiona con dos líneas que van en paralelo, la que irrita a muchos cuando se hace el libertario y provoca rechazos y la otra en la que seduce a inversores y empresarios con su empuje, y sabiendo lo que quiere y hacia donde va. Es en esa paralela donde cosecha adhesiones y avanza con los desafios que parecen imposibles.
Una euforia que sorprendió a propios y extraños
Está claro que nuestro país perdió competitividad internacional con el atraso cambiario, y estamos carísimo en dólares, y es cierto que quienes viajamos a la Feria de Madrid notamos la gran diferencia, no es el clásico deme dos, sino que hasta cuatro y cinco también.
En ese marco podría decirse que la balanza entre los turistas internacionales que visitan el país y los argentinos que viajan al exterior debería ser aun mayor, pero la realidad marca que no todos tienen para vacacionar afuera por mas económico que resulte y es allí cuando en diálogo exclusivo con Turismo530, el secretario de Turismo, Ambiente y Deporte, Daniel Scioli explica que: «trato de poner a disposición de esta misión que tengo mis relaciones en el mundo, como por ejemplo la generocidad que tuvo el Rey para detenerse en nuestro stand, lo conozco desde hace muchos años en mis épocas de motonáutica, y siempre fue un gran ser humano de una calidad y una sencillez humana admirable, mas allá del rol institucional que tiene y fue un comienzo muy motivador para los que estábamos en el stand argentino, que observaron su visita epontánea a nuestro sector».






