Con el cierre de la temporada alta, El Calafate comienza a experimentar una marcada disminución en su conectividad aérea. A partir de abril, la oferta de vuelos se reducirá considerablemente debido a la menor demanda turística.
En este contexto, la aerolínea JetSmart dejará de operar en el destino. Según la programación vigente, pasará de contar con 18 vuelos mensuales a solo cinco en los primeros días del mes, tras lo cual interrumpirá completamente sus servicios.
Por su parte, Flybondi también aplicará un fuerte recorte en su operación. Luego de Semana Santa, reducirá su frecuencia a apenas dos vuelos semanales entre Buenos Aires y El Calafate, una caída significativa en comparación con el mismo período del año anterior.
Cancelación de rutas clave
El ajuste también alcanza a rutas que habían sido fundamentales durante la temporada de verano. El 2 de abril se realizará el último vuelo directo entre El Calafate y Córdoba, mientras que el 5 de abril dejará de operar la conexión con San Carlos de Bariloche.
Según informó Ahora Calafate a partir de entonces, solo permanecerán activos los vuelos hacia Buenos Aires y Ushuaia, de acuerdo con la reprogramación.
Estas cancelaciones implican un retroceso en la conectividad federal y afectan especialmente al turismo interno, que utilizaba estos vuelos directos para acceder al destino.
Preocupación por la temporada baja
La reducción de frecuencias responde al inicio de la temporada baja, un período caracterizado por una menor afluencia de turistas. Esta situación genera inquietud en el sector, debido a su impacto directo en la actividad económica local.
En este escenario, Aerolíneas Argentinas será la única compañía que incrementará su oferta de vuelos respecto al año pasado, con el objetivo de sostener la conectividad del destino.
De este modo, la nueva programación configura un panorama más acotado en términos de accesibilidad aérea, al menos hasta el regreso de la temporada alta, cuando se espera una recuperación en las frecuencias.






