
Más de la mitad del parque es zona intangible, sin caminos ni construcciones, donde la naturaleza sigue su propio ritmo. En este territorio se encuentran algunos de los últimos bosques de selva valdiviana de Argentina, con lengas, coihues, cipreses, arrayanes y alerces que forman un paisaje de otro tiempo.

Gracias por no hacer fuego.

Gracias por llevarte todos tus residuos.

Gracias por viajar también en temporada baja.

Gracias por respetar la fauna y no alimentarla.

Gracias por compartir tus traslados o usar transporte público.

Gracias por elegir productos locales y sostenibles.

Gracias por evitar químicos en los cuerpos de agua.

Gracias por no llevar mascotas a las áreas protegidas.

Gracias por usar el agua responsablemente.

Gracias por ser parte del cuidado de este lugar.