Existe un rincón en Córdoba con una historia que supera cualquier ficción. No es un monumento de piedra ni una escultura de metal: es un bosque vivo compuesto por más de 7.000 árboles con forma de guitarra gigante.
Lo más asombroso de todo es que este secreto solo se revela al mirar desde el cielo. 

Si caminas entre sus ramas, solo sentirás la brisa, el aroma a tierra y el silencio del campo. Sin embargo, a miles de metros de altura, el paisaje se transforma en una figura perfecta de más de 2 kilómetros de largo.
Detrás de este mapa verde no hay una estrategia turística ni una campaña publicitaria. Es la promesa de un hombre que dedicó su vida a cumplir el último deseo de la mujer que amaba.
Hoy en día, la obra está completa. Los cipreses dibujan el contorno de la guitarra y los eucaliptos forman las cuerdas plateadas. Es el poema visual más grande jamás escrito en la tierra argentina.
Hay sentimientos que no necesitan reflectores para existir, solo necesitan ser eternos.






