, en el estado de Pernambuco, debe su nombre a una expresión utilizada durante el período colonial. En aquellos años, muchas personas esclavizadas eran transportadas clandestinamente en barcos de carga, ocultas entre cajones de gallinas. Para anunciar su llegada, se utilizaba la frase en clave: “hay gallina nueva en el puerto”.
Con el tiempo, esa referencia dio origen al nombre Porto de Galinhas. Hoy, las coloridas esculturas de gallinas creadas por el artista pernambucano Carcará se han convertido en uno de los símbolos más queridos y fotografiados del destino.
❤️ Un paraíso de playas cristalinas que también conserva una historia que vale la pena conocer.